Esta imagen es común en nuestras calles, tan común que para muchos de nosotros pasa inadvertida. Los contenedores de colores embellecen el paisaje urbano, y como generan problemas de olores, ocupan espacio, pueden acarrear infecciones por efecto llamada de roedores, ....., empiezan a ser sustituidos por los soterrados.Pero, volvamos al principio, ¿estamos concienciados para su buen uso? Pienso que gran parte de los ciudadanos si lo están, aunque hay otros, que por razones que a veces no logro entender, necesitan dejar de "mirarse el ombligo".
Es un problema de todos. Todos formamos parte de este complejo sistema que puede beneficiarnos: La Tierra. Desde los gobiernos, las empresas, los hogares y los centros educativos hemos de trabajar en la misma dirección. Pero, ¿Existe voluntad?
Es cuestión de costumbre!
Las calles de nuestra ciudad podrían estar más limpias, aunque no lo estarán mientras no dejemos de pensar que siempre viene alguien detrás limpiando lo que ensuciamos. Son gestos, costumbres arraigadas difíciles de extinguir.
En nuestro centro sucede igual!
En estas semanas de desarrollo de campaña ya podemos extraer conclusiones:
- Los pasillos están algo más limpios, pero demasiada basura aún.
- Algunas clases muestran cierta voluntad de cambio, otras, en cambio, mantienen hábitos poco saludables.
- El reciclado aún no se da.
Así que para reconocer los contenedores que embellecen nuestras calles convenientemente hemos de tener claro que hemos de utilizarlos y, por supuesto, CÓMO.
Durante esta semana nos centraremos en:
- Mostrar a nuestros alumnos cómo vamos.
- Proponer medidas para la mejora, como la ubicación de nuevos carteles en las aulas y pasillos.
- Disponer puntos de reciclaje con los tres tipos de contenedores previstos: azul, amarillo y marrón.

1 comentario:
Felicito a los alumnos y alumnas del IES Juan de Aréjula de Lucena que participan en el proyecto integrado sobre recogida, separación de residuos y reciclado. A todos nos gusta vivir en un ambiente bello y agradable, luego vais a ser los primeros en beneficiaros de ello.
Teneis suerte de tener un profe como D. Luis.
Antonio Cabrera
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